
En su búsqueda constante por mejorar la eficiencia de sus procesos, Baldocer ha conseguido reducir en un 16% las emisiones directas por m² producido en los últimos cinco años. Un logro que ha sido posible gracias a acciones de optimización aplicadas a diferentes etapas de la fabricación de las baldosas, lo que ha permitido evolucionar de 3,82 kg de CO2 emitido por m² a 3,20 kg desde 2020 hasta hoy. También se ha reducido notablemente, en un 14%, las emisiones por cada tonelada de tierra procesada.

Entre los principales responsables de esta mejora se encuentra la instalación fotovoltaica con la que Baldocer cuenta en las cubiertas de sus plantas 1 y 3, así como en uno de sus almacenes. En total, cerca de 20.000 paneles solares que producen unos 900 MWh, lo que permite cubrir el consumo energético de toda una planta de producción.

Por otro lado, Baldocer ha ido ampliando sus sistemas de recuperación de calor en sus líneas de producción. Sistemas que permiten reaprovechar el calor residual que se genera en los hornos para usarlo en los secaderos y que han provocado un descenso de un 15% en el consumo energético del proceso de fabricación.

Estas y otras mejoras han permitido a Baldocer obtener recientemente la certificación ISO 50001, que avala las buenas prácticas de gestión energética.
Diferentes acciones que forman parte de una estrategia global, que tiene como objetivo unir eficiencia energética y medioambiental a través de la innovación.